El Gobierno nacional subsidia a los productores de Gas Licuado de Petróleo (GLP), a los fraccionadores y a los distribuidores para que la garrafa de 10 kilos a se venda al público a $16. Sin embargo, según el experto en energía, Cristian Folgar, esto no ocurre porque la trama de entrega del subsidio es ineficiente y porque el Estado tampoco controla esa estructura de aportes.

El ex subsecretario de Combustibles de la Nación, entre 2003 y 2007, explicó que los fraccionadores, cuando retiran una tonelada del producto, le pagan $ 100 a las empresas productoras (petroleras). El Estado les gira $ 450 por tonelada entregada, en concepto de subsidio. Por su parte, los fraccionadores reciben como subvención poco más de $11 por garrafa vendida. Esto, según el especialista, equivale a $ 1.100 por tonelada.

Folgar subrayó que, en teoría, el fraccionador, con estructura comercial, debe vender la garrafa al público a $ 16 y al comercio minorista, a $ 15. De lo contrario le vende cada envase a $ 5 a una firma de distribución. El economista precisó que estas firmas perciben un subsidio estatal de unos $ 10 por garrafa, es decir de $ 1.000 por tonelada. Según indicó, los distribuidores deberían comprar el envase de gas a $ 5 a los fraccionadores, para luego venderla a $ 16 a los usuarios y a $ 15 a los comercios minoristas. A su vez, éstos deberían cobrarle $16 al público.

El economista señaló que el plan nacional de consumo de gas, en la práctica, tiene un defecto insalvable. “Nadie puede (o quiere), bajo el esquema actual, manejar lo que cobran los comercios minoristas. Con lo cual no se puede garantizar precio final”, analizó. Además, aseguró que los productores de gas cumplen bastante bien el programa. No obstante, señaló que los problemas más serios comienzan a aparecer en el fraccionamiento y se agravan aún más cuando se revisa la distribución de las garrafas. Estas empresas, precisó, reciben las garrafas y deben venderla a los consumidores, en sus depósitos, a $ 16 y luego llegar al comercio minorista a $15. “Si pueden vender a $16 sin moverse del depósito, y para vender a $ 15 deben incurrir en costos de distribución, la lógica diría que tienen incentivos para vender en el depósito y no al público”, observó.